Septiembre, 2014Archive

Sep 14

Desde que era un niño, Arturo Chavez, se quedaba viendo en los rincones de las casas en donde vivía, ya que por el trabajo del padre, tenia que cambiar de residencia constantemente.

La madre de Arturo, tenia el temor de que su hijo tuviera algún tipo de enfermedad, como lo es el autismo, y lo llevo con distintos doctores, para saber que era lo que tenia el pequeño, que desde temprana edad, siempre parecía que estaba ido.

Así pasaron los años, y Arturo empezó a crecer, con un carácter detraído, tímido y temeroso de todo, algo que era común en muchos muchachos de la edad, pero que el niño que ahora era un adolescente, desde pequeño siempre le había pasado.

La madre se animo a hablar con su hijo, para tratar si no de ayudarlo, entender su carácter, que por mas médicos que lo veían nunca dieron con el problema que le afectaba.

Hasta que el muchacho se atrevió a contarle a su madre, lo que siempre desde que tenia uso de razón, veíaen cualquier parte a la que fuera, y era que veía a personas muertas que no habían pasado, al destino final.

Le pedían favores, y si los ignoraba, era peor, porque se metían con el, en ese momento la madre incrédula, le dijo que no creía lo que decía, y que si era para llamar la atención, que no lo hiciera de esa forma, porque su padre, se podría disgustar.

En ese momento Arturo le dijo que su hermana, de nombre Mariela, que había muerto antes de que Arturo naciera, estaba a un lado y le contó algo que solo ella sabia.

Ahí la madre supo que todo era verdad, y lo apoyaría en lo que pudiera, para salir de esa situación, en la que siempre había estado.

historias de ultratumba